
Justo al lado del mercado de la Boqueria se encuentra la pastelería Escribá, una verdadera joya modernista. Los catalanes son muy fieles a sus tradiciones pasteleras, hecho que se puede apreciar en las curvas de sus siluetas. Al igual que dentro del mercado, los productos expuestos en esta pastelería bailan al ritmo de las cuatro estaciones de Vivaldi: ciertos pasteles sólo pueden comprarse en ciertas épocas del año. Un sabio método que evita empalagarse, pero alegrarse infinitamente cuando un de estos dulces emblemáticos vuelve a los escaparates. |
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En sus mejores días, la visita de esta pastelería era casi un precepto religioso. Cerca de la Boqueria hay un buen número de bellas y respetables pastelerías con servicio de cafetería que harían que tu madre se sintiera como en casa. |
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Aambos lados del mercado hay una serie de arcadas, bajo las cuales se albergan algunos pequeños negocios. Esta parte ha decaído algo durante los últimos años, así que es bueno ver el nacimiento de nuevas tiendas. |
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Aún así, ciertos negocios nunca están pasados de moda. |
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Sin olvidarse de las bellas floristerías al aire libre que adornan ambos lados de las Ramblas. Pero esto es harina de otro costal... |
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Bueno amigos, esto es todo por hoy. Me voy. Mi amigo Pepe está guisando una paella para inspirarle en su último caso y yo no me la quiero perder por nada del mundo. Hasta luego. © El Gran Louie Traducción: Manel Frankie goes to Hollywood |
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